Pasas las fotos del iPhone al ordenador del trabajo y Windows no las abre. Intentas adjuntarlas en un formulario y te dice que el formato no está permitido. El culpable es HEIC, el formato que el iPhone usa por defecto: ahorra espacio en el teléfono, pero fuera del mundo Apple sigue dando guerra.
El flujo resuelve las dos cosas que casi siempre se necesitan a la vez: convierte las fotos a JPG, que se abre en cualquier dispositivo, programa o web, y después las comprime para que el cambio de formato no dispare su tamaño. Puedes arrastrar decenas de golpe desde la carpeta donde las hayas volcado.
Cómo pasar fotos HEIC a JPG, paso a paso
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HEIC a JPG
- Formato de salida: JPG (recomendado)
- Calidad: 90 %
Lee cada archivo HEIC o HEIF y lo reescribe como JPG con calidad 90. Es un valor alto a propósito: el JPG va a pasar por una segunda compresión y conviene que parta de una copia muy fiel al original.
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Comprimir imagen
- Calidad: 80 %
Comprime el JPG a calidad 80 y borra los metadatos EXIF. En fotos del iPhone esto importa más de lo que parece, porque suelen llevar grabadas las coordenadas GPS del lugar donde se tomaron, y compartirlas sin limpiar puede revelar dónde se hicieron.
Qué puedes ajustar
- Formato de salida
- JPG viene elegido por ser el más compatible. Si las fotos van a una web puedes escoger WebP; PNG solo tiene sentido si las vas a retocar y no admites ninguna pérdida, porque pesa muchísimo más.
- Calidad
- La conversión parte de 90 sobre 100. Es la base de la que tira la compresión posterior, así que no merece la pena bajarla aquí: el peso se ajusta mejor en el segundo paso.
- Calidad de la compresión
- Fijada en 80, un buen equilibrio para mandarlas por correo o subirlas a una plataforma. Si las fotos van a imprimirse, súbela a 90 o más.
- Eliminar metadatos (EXIF)
- Marcado. Desmárcalo si necesitas conservar la fecha de captura para ordenar un álbum; ten en cuenta que entonces pueden viajar también otros datos, como la ubicación.
Qué te llevas
Recibes tus fotos en JPG, con las mismas dimensiones en píxeles que el original, más ligeras que una conversión directa y sin datos de localización. Se abren con el visor de Windows, en cualquier Android, en el correo o en esa plataforma que antes las rechazaba. Con un lote grande, el ZIP las agrupa en una sola descarga.
Para quién es
- Quien comparte las fotos de un viaje con familiares que usan Android o Windows.
- Profesionales que suben fotos de obra, de incidencias o de inventario a una aplicación que solo admite JPG.
- Personas que venden en apps de segunda mano y quieren que las fotos se suban sin errores y sin delatar su ubicación.
- Quien vuelca la fototeca del iPhone a un disco duro y prefiere un formato que se siga abriendo dentro de muchos años.
Preguntas frecuentes al pasar fotos HEIC a JPG
¿Se nota la doble compresión?
No a simple vista. La conversión se hace con calidad 90 precisamente para que la segunda pasada, a 80, trabaje sobre una copia fiel. Donde podría apreciarse es en ampliaciones grandes para imprimir; para ese uso sube la calidad del segundo paso.
¿Cómo saco las fotos del iPhone al ordenador para convertirlas?
Con un cable y la app Fotos de Windows, descargándolas desde iCloud.com o enviándolas por AirDrop a un Mac. Esas vías suelen dejarte los archivos .HEIC en una carpeta, y desde ahí los arrastras todos a la vez al flujo.
¿Funciona con fotos HEIF de Android?
Sí. Algunos móviles Samsung y otros Android también pueden guardar en HEIF, que es la misma familia de formato. El flujo acepta archivos .heic, .heif y .hif indistintamente.
¿Mis fotos se quedan guardadas en el servidor?
No de forma permanente. Se usan solo para hacer la conversión y se borran automáticamente a las pocas horas, normalmente dos. Y como el EXIF desaparece, el JPG que descargas tampoco lleva la ubicación.
¿Necesitas otra combinación? Mira todos los flujos de imagen, vuelve al índice de flujos o monta el tuyo desde cualquier herramienta con «Añadir paso».