Los móviles graban por defecto en 1080p o en 4K, y eso se paga: un minuto en 4K puede ocupar varios cientos de megas. Para verlo en la tele del salón está bien, pero para subirlo a una plataforma de cursos, guardarlo en la nube o mandarlo a alguien, esa resolución es peso muerto. La pantalla donde se verá, la de un móvil o una ventana del navegador, no aprovecha tantos píxeles.
Aquí se encadenan las dos palancas que más adelgazan un vídeo sin estropearlo: bajar la resolución a 720p y aplicar después una compresión equilibrada. Sale el mismo vídeo, con la misma duración y el mismo sonido, en un archivo varias veces más pequeño.
Cómo bajar la resolución de un vídeo a 720p, paso a paso
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Redimensionar
- Resolución: 720p (HD)
Reduce el vídeo a 720p. La medida se aplica al lado corto, así que uno apaisado sale a 1280 × 720 y uno vertical a 720 × 1280, sin deformarse ni añadir bandas negras. Si tu vídeo ya es de 720p o menos, no se amplía. De paso, los vídeos HDR del iPhone se pasan a color estándar para que no se vean apagados en otros dispositivos.
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Comprimir vídeo
- Compresión: Media (recomendada)
Con menos píxeles por fotograma, la compresión «Media (recomendada)» recodifica con H.264 buscando el mínimo peso que mantenga la imagen limpia a ese tamaño. El audio pasa a AAC y el archivo se prepara para empezar a reproducirse en una web antes de terminar de descargarse.
Qué puedes ajustar
- Resolución
- Viene en «720p (HD)». «1080p (Full HD)» es la opción si el destino es una tele o un monitor grande; «480p» y «360p» adelgazan mucho más para vídeos donde el detalle da igual, como una videollamada grabada. Con «Personalizado» escribes el ancho exacto en píxeles.
- Compresión
- El segundo paso usa el nivel medio. En el selector están también «Ligera» y «Fuerte»; prueba primero con el medio y cámbialo solo si el resultado no te encaja al verlo.
- Orden de los pasos
- Redimensionar antes de comprimir no es casualidad: el compresor trabaja con menos píxeles, termina antes y consigue más ahorro. Al revés, el vídeo se codificaría a tamaño grande para luego tirar buena parte de ese trabajo.
Qué te llevas
Te quedas con un MP4 en H.264 a 720p, o a la resolución que elijas, con la duración y el audio completos y sin ningún recorte de imagen. Frente a un original en 4K el peso suele bajar varias veces; si ya era 1080p el ahorro es menor, pero sigue siendo notable. Con varios vídeos, los descargas juntos en un ZIP.
Para quién es
- Profesores y formadores que suben clases grabadas a una plataforma con límite de tamaño por archivo.
- Quien tiene el móvil o la nube a rebosar de vídeos en 4K que nunca verá en una pantalla grande.
- Equipos que comparten grabaciones de reuniones o demos por correo o en un gestor de proyectos.
- Creadores que preparan versiones ligeras de un vídeo para una web, donde cada megabyte ralentiza la carga.
Preguntas frecuentes al bajar la resolución de un vídeo a 720p
¿Un vídeo en 720p se ve mal?
720p son 1280 × 720 píxeles, de sobra para un móvil, una tableta o una ventana del ordenador. Donde sí se nota la diferencia es a pantalla completa en una tele grande o un monitor 4K; para eso elige 1080p en el primer paso.
¿Mi vídeo vertical se deforma?
No. La resolución se aplica al lado corto y la proporción se respeta, así que un vídeo grabado en vertical sale a 720 × 1280. No se recorta nada ni aparecen franjas negras a los lados.
¿Cuánto espacio me ahorro?
Depende del original. Pasar de 4K a 720p deja cada fotograma con nueve veces menos píxeles, y luego la compresión rebaja algo más. En vídeos que ya eran de 1080p el ahorro es menor, aunque suele merecer la pena.
¿Y si el vídeo es muy largo?
Antes de empezar se calcula cuánto tardaría. Si supera el tiempo máximo del procesado online, la herramienta te lo dice y te propone recortarlo primero con «Recortar vídeo», que también puedes añadir al flujo.
¿Necesitas otra combinación? Mira todos los flujos de vídeo, vuelve al índice de flujos o monta el tuyo desde cualquier herramienta con «Añadir paso».